Tal vez hayas visto en alguna casa o en una sesión de yoga quemar unos palitos de madera a modo de incienso o incluso hayas conocido a alguien que porta un pedacito de esa madera como amuleto. Probablemente se trate de palo santo, también llamado madera sagrada, una corteza de árbol, conocida desde la antigüedad, a la que se le atribuyen importantes beneficios tanto físicos como psicológicos y emocionales.
Tiene múltiples usos y puedes aprovechar sus buenas propiedades de diferentes maneras, desde quemándolo y dejando que su humo blanco actúe en tu entorno, hasta recurriendo a sus aceites esenciales. Si quieres saber más sobre qué es el palo santo, para qué sirve y cómo usarlo, no dejes de leer este artículo donde te lo explicamos al detalle.
Qué es el palo santo
El palo santo es un tipo de madera que procede de la especie arbórea Bursera graveolens que crece sobre todo en los bosques secos de Sudamérica, en áreas boscosas de países como: Perú, Venezuela, Colombia, México o Ecuador. Los beneficios que guardan su madera y sus aceites esenciales, ya eran conocidos por antiguas civilizaciones, como la inca o la azteca, y hoy en día sus buenas propiedades siguen siendo muy apreciadas.
Se cree que los máximos beneficios de esta madera sagrada se obtienen de los árboles caídos de manera natural y de la savia extraída de forma respetuosa con el medio ambiente. Se trata de una madera muy dura y resistente que, una vez prendida, deja escapar un potente y dulce aroma que purifica el ambiente aportando numerosos beneficios.
Propiedades del palo santo
El palo santo es conocido por sus diversas propiedades, que incluyen:
- Relajación y bienestar: El humo blanco que desprende al arder contribuye a crear un ambiente de relajación que ayuda a recuperar el equilibrio interior. Se dice que elimina las energías negativas y es frecuente verlo prendido para acompañar la práctica del yoga y de la meditación. ‘Limpiar’ la mente de los problemas y retos cotidianos, eliminar la tensión y las dolencias derivadas de ella como el estrés, el nerviosismo, la ansiedad, la depresión o la dificultad a la hora de concentrarnos es una de las principales virtudes que guarda el palo santo.
- Propiedades antivirales y antisépticas: Se considera que los principios activos que encierran los aceites de la corteza de este árbol único ayudan a fortalecer el sistema inmune, resultando especialmente eficaces a la hora de prevenir o mejorar problemas relacionados con el aparato respiratorio: gripes, catarros, resfriados y también el asma y los síntomas derivados de alergias frecuentes como al polvo o al polen. En aceite esencial, siempre combinado con otros aceites neutros portadores, tiene propiedades antisépticas, que ayudan a evitar infecciones cutáneas, y también cicatrizantes.
- Combate el dolor: Al agradable e intenso aroma que desprende el palo santo también se le atribuyen propiedades beneficiosas a la hora de paliar el dolor que pueden generar enfermedades relacionadas con huesos y articulaciones. Su capacidad para aliviar dolores musculares y dolencias reumáticas o de carácter inflamatorio sigue siendo considerable.
- Propiedades diuréticas y antioxidantes: El palo santo puede tomarse en infusión, al igual que ocurre con otras plantas, y de esta manera la corteza de árbol sagrado no solo va a ayudar a depurar la mente de pensamientos y energías que nos perjudican, sino también a eliminar toxinas del organismo a través de la orina. Además, el palo santo por sus componentes antioxidantes es una fuente de salud y juventud que ayuda a combatir los efectos de los radicales libres y el deterioro celular.
- Excelente antimosquitos: Todo son ventajas a la hora de prender una vara de palo santo o incienso de palo santo porque no solo renovará el ambiente, librándonos de energías negativas y favoreciendo la tranquilidad, sino que, además, es un excelente método natural para conservar una estancia libre de insectos no deseados, como pueden ser moscas y mosquitos.
Cómo usar el palo santo
Hay cuatro maneras de aprovechar los beneficios del palo santo de manera sencilla:
- Colocar varas de palo santo: Colocar unas pequeñas varas de la corteza de este árbol en lugares estratégicos de la casa, como pueden ser la entrada, los dormitorios o el salón, para atraer, así, las buenas vibraciones y crear un ambiente tranquilo.
- Llevar palo santo como amuleto: Llevar encima un pedacito de palo santo se considera que ayudará a la propia protección atrayendo además, a la suerte y a la fortuna, al tiempo que fomenta la buena relación con la pareja.
- Quemar palo santo: La manera más común de sacar partido a los beneficios del palo santo es prendiendo la madera sagrada (con las debidas precauciones) y dejando que su humo blanco se esparza por la estancia que queremos llenar de buena energía. La madera de palo santo es resistente y tardará unos segundos en arder. Una vez que surja el humo, debes moverte con el palo por toda la habitación para purificarla. Si se apaga, puedes volver a prenderlo y continuar con este acto de eliminación de energías negativas. Si quieres que el palo santo actúe sobre ti, sostenlo en tu mano y recorre con él tu propio cuerpo manteniendo la necesaria distancia para no quemarte.
- Usar aceite esencial de palo santo: También puedes utilizar el aceite esencial de palo santo con aplicaciones de aromaterapia, diluyéndolo en otros aceites neutros para que esparza su aroma en una estancia y también para aplicar con suaves masajes en áreas en las que puedas sentir molestias o dolores.
- Infusión de palo santo: El palo santo se puede tomar en infusión. Para hacerla, tendrás que obtener algunas virutas de la madera con ayuda de un rallador y hervirlas en agua durante unos minutos. Deja reposar, cuela y disfruta de los beneficios de esta infusión relajante y depurativa.
Cómo es el árbol santo
El árbol de palo santo, científicamente conocido como Bursera graveolens, es un árbol de tamaño mediano que puede llegar a medir entre 4 y 10 metros de altura. Su tronco es de color gris, con una corteza lisa que no se exfolia.
Este árbol es famoso por sus poderes para atraer la abundancia y sumar al bienestar general de las personas. Algunas culturas lo usan con fines terapéuticos, especialmente para sanar estados emocionales o problemas causados por el estrés. Su madera resinosa es utilizada por los chamanes de varias tribus sudamericanas para conseguir una mejor comunicación con sus dioses y sacar lo “oscuro” de su entorno, ya que consideraban el incienso de palo santo como un talismán para atraer la buena suerte.
La madera de palo santo comienza a desarrollar los componentes que generan sus propiedades aromáticas luego de 3 a 5 años de la muerte del árbol. La madera que habitualmente usamos para obtener el humo de palo santo proviene de árboles que se mueren y se secan de forma natural.
La madera de palo santo contiene una gran concentración de limonene, una sustancia natural que se extrae del aceite de las cáscaras de los cítricos, de ahí proviene su aroma tan particular, con toques de menta, eucalipto y limón. Por sus propiedades, el palo santo ayuda a mantener la calma y el equilibrio emocional, elevar la autoestima y “despejar” el mal humor.

¿Cómo se usa?
La forma más frecuente de usar el palo santo es en forma de incienso o sahumerio. También se suele encender un trozo de madera seca y dejar esparcir el humo en un ambiente determinado.
Para que la madera se mantenga encendida, hay que prender la llama cada cierto tiempo y dejarlo en un recipiente hasta que se apague sola.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a De qué árbol sale el palo santo: origen, usos y propiedades puedes visitar la categoría Arboles y plantas.
