Podar árboles frutales es una práctica fundamental para la salud y productividad de tus cultivos a largo plazo. En este artículo te contamos detalladamente por qué es importante y cómo y cuándo hacerlo.

¿Por qué es importante podar árboles frutales?
La poda de árboles frutales tiene múltiples ventajas. Te contamos las más relevantes:
- Permite mantener el tamaño y la forma deseada del árbol.
- Estimula la formación de nuevas ramas y yemas, favoreciendo la producción de frutas.
- Mejora la circulación del aire y la luz solar, reduciendo el riesgo de contraer y propagar enfermedades.
- Garantiza frutas con mejor calibre, sabor y color.
Cuándo podar árboles frutales: elige el mejor momento
La elección del momento adecuado para podar árboles frutales es crucial para minimizar el estrés en el árbol y fomentar un crecimiento saludable.
Te recomendamos hacerlo durante el invierno, cuando el árbol está en reposo, aunque una pequeña poda durante el verano y el otoño favorecerá la aparición de ramas laterales más vigorosas con yemas de flor.
Calendario de poda de árboles frutales en España
Te dejamos una tutorial, mes a mes, de octubre a marzo:
| Mes | Tipo de poda | Descripción |
|---|---|---|
| Octubre | Poda de preparación | Prepara tus árboles para el invierno eliminando las ramas débiles o enfermas. Esto los fortalecerá antes de la llegada de las bajas temperaturas. |
| Noviembre y diciembre | Poda de mantenimiento | Realiza los últimos ajustes en la forma del árbol antes de que entre completamente en el estado de reposo invernal. |
| Enero | Poda de limpieza y formación | Este es el momento ideal para realizar la poda de limpieza. Elimina ramas muertas, enfermas o dañadas. También puedes dar forma al árbol, definiendo su estructura principal. |
| Febrero | Continúa la poda de formación | Asegúrate de mantener una estructura abierta u eliminar chupones. |
| Marzo | Poda de mantenimiento | Retira cualquier rama que se cruce o que afecte la forma equilibrada del árbol y presta atención a las yemas de flor, ya que este mes es crucial para el desarrollo de las flores y frutas. |
Cómo podar árboles frutales: Paso a paso
La poda de árboles frutales es una tarea que requiere atención y cuidado para evitar dañar el árbol. Te recomendamos seguir estos pasos:
- Identifica las ramas a podar: Observa las ramas que se cruzan, las que están enfermas, las que crecen hacia el interior del árbol, las que están dañadas o las que no producen frutos.
- Usa herramientas de poda limpias y afiladas: Esto evitará dañar el árbol y facilitará la poda.
- Realiza cortes limpios: Los cortes deben ser limpios y precisos, lo más cerca posible del tronco o la rama principal, pero sin dañar la corteza.
- Evita cortes demasiado grandes: Los cortes demasiado grandes pueden debilitar la rama y hacerla más susceptible a enfermedades.
- Aplica una pasta cicatrizante: La pasta cicatrizante ayuda a proteger la herida del árbol de la infección.
- Retira las ramas podadas del árbol: Esto evita que las ramas podadas se conviertan en un foco de infección.
Cuál es la mejor luna para podar árboles frutales
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Desde tiempos antiguos los agricultores observaron que las fases de la luna influyen en la producción de los cultivos, estimulando la rápida germinación o retrasándola, sobre todo en la agricultura ecológica donde las plantas crecen de forma natural sin el uso de estimulantes químicos. La influencia de las fases de la luna en la productividad y en la calidad de los cultivos se manifiesta a través del ascenso o descenso de la savia (alimento de la planta), al parecer la luz proveniente de la luna, según la intensidad propia de cada fase, interviene en la germinación y crecimiento de las plantas, debido a que los rayos lunares tienen la capacidad de penetrar a través del suelo.
La influencia de cada fase lunar en el cultivo de hortalizas es la siguiente:
Cuarto creciente
La disponibilidad de luz lunar va en aumento y las plantas tienen un crecimiento balanceado, en el que se favorece el crecimiento de follaje y raíz.
En este período dentro del suelo se producen grandes movimientos de agua que afectan su disponibilidad para las raíces. Al haber mayor disponibilidad de agua en el suelo, las semillas tendrán la oportunidad de absorber agua más rápidamente y germinar en el tiempo previsto, siempre y cuando las condiciones climáticas y del suelo sean favorables.
Esa es la razón por la cual las semillas de germinación rápida (hortalizas) que se siembran dos o tres días antes o a inicios de esta fase germinan más rápidas y en forma más homogénea que aquellas que se siembran en otros períodos.
Luna llena
En esta fase sigue aumentando la luz lunar y hay poco crecimiento de raíces, pero mucho crecimiento del follaje.
Las plantas cuentan con una mayor cantidad y movimiento interno de agua y savia. En el caso de propagar a través de estacas y esquejes (trozos de tallo) que se utilizan para la propagación vegetativa, no es conveniente cortarlas en esta fase, pues al haber mucha agua dentro de ellas las hormonas que promueven el enraizamiento (auxinas) estarán muy diluidas y no ayudarán a estimular la emisión de raíces. Además, el agua que está dentro de las estacas tenderá a salir, provocando con ello su rápida deshidratación.
Cuando se hace el trasplante en este período las plantas tienden a crecer rápido y a producir mucho follaje.
Cuarto menguante
En esta fase la intensidad de los rayos lunares empiezan a disminuir.
Este es un buen período para el trasplante y se ha visto un crecimiento rápido y vigoroso de raíces. Al existir poca cantidad de luz el crecimiento del follaje es lento, razón por la cual la planta puede emplear buena parte de su energía en el crecimiento de su sistema radicular. Con su raíz vigorosa y bien formada, la planta puede obtener nutrientes y agua suficientes para un crecimiento exitoso.
Luna nueva
En esta fase la intensidad de los rayos lunares continúan disminuyendo hasta niveles más bajos.
En esta fase se ha observado un lento crecimiento del sistema radicular y del follaje. Al parecer este es un período de poco o muy poco crecimiento, como de reposo, en donde las plantas se pueden adaptar fácilmente al medio sin sufrir ningún daño.
Muchos agricultores prefieren realizar sus labores agrícolas en este período de reposo, porque consideran que las plantas pueden adaptarse con mayor facilidad a los cambios y prepararse para el siguiente período (Luna Nueva a cuarto creciente) en el que se espera un crecimiento balanceado de las plantas. Las labores realizadas son aporques, control de malezas, podas, desahíjes, tutorados, fertilización, etc.
Foto: www.minutaagropecuaria.com
Fases de la luna más adecuadas para cada actividad en el huerto
La luna, la agricultura y la huerta
La fuerza gravitatoria de la luna influye en la savia de las plantas afectando a la fotosíntesis, la germinación de las semillas, a los movimientos para que ésta ascienda o descienda desde las raíces hasta la zona más superior. Por ejemplo, se asocia la fase entre cuarto creciente y luna llena al punto máximo de concentración de savia en la zona superior de las plantas; el plenilunio afecta en un mayor desarrollo de la planta en cuanto a su altura, y durante la luna nueva y la menguante en las raíces hay más concentración de savia. Es conocido que la luna en posición ascendente tienen mayor influencia sobre la savia que en la descendente.
Para saber si la luna es ascendente o descendente sólo debemos observarla en dos días sucesivos. El primer día observaremos la luna y tendremos una referencia con respecto a la altura de ésta (por ejemplo un edificio) y al día siguiente, pero esta vez dos horas más tarde, volveremos a observar la altura de la luna. Si está más baja que el día anterior entonces la luna estará en fase descendente y estaría en fase ascendente si la luna estuviera más alta.
Para identificar las fases de la luna es sencillo. Podemos distinguir cuatro fases: luna llena (la luna se ve un círculo blanco), luna nueva (la luna está totalmente negra), cuarto menguante (cuando la luna forma una C) y cuarto creciente (uniendo las dos puntas se forma la letra D).
Luna nueva
Durante esta fase está recomendado llevar a cabo labores como el control de adventicias, eliminando aquellas plantas que no deseemos en nuestra huerta, además llevaremos a cabo otras tareas de mantenimiento de los cultivos.
Luna menguante
Durante la luna menguante notaremos que la planta tiene más esplendor, y tanto es así que tiende a fructificar mucho más. Es un periodo en el que la savia desciende hacia las raíces.
Labores de la huerta para cada fase lunar
Abono:
- Para plantas con una raíz superficial el mejor momento para abonar es de luna creciente a luna llena
- Si las plantas poseen raíces profundas abonaremos de cuarto menguante a luna nueva
Reproducción de las plantas:
- Por esquejes e injertos: las etapas entre cuarto creciente y la luna llena son más beneficiosas porque los esquejes brotan mejor y en cuanto a los injertos, se evitan los problemas por infecciones y facilita la cicatrización.
- Germinar semillas: los mejores momentos son en cuarto creciente y luna llena
Riego:
- si queremos favorecer que las plantas tengan más frutos y más flores, deberemos restringir los riegos durante la luna llena y el cuarto creciente.
Poda:
- para evitar que la planta o árbol pierda savia, está recomendado podar durante luna menguante. Y para facilitar que vuelvan a volver a brotar es mejor podar entre luna nueva y luna creciente.
- Si queremos que los árboles desarrollen más el follaje tendremos que podarlos en luna nueva.
- En casos en los que queremos reducir el desarrollo del follaje para favorecer la fructificación debemos podar durante la luna llena o el cuarto menguante.
- En términos generales, si queremos que las plantas o árboles den más frutos podaremos en cuarto creciente, y si queremos reducir el crecimiento podamos en cuarto menguante.
Plantas espontáneas o no deseadas:
- Si queremos eliminar plantas espontáneas (mal llamadas malas hierbas), es mejor hacerlo entre luna llena y cuarto menguante.
Siembra:
- Las plantas o árboles de fruto se siembran en cuarto creciente, a excepción de las que se espigan que se siembran en cuarto menguante.
- Las plantas o árboles que cultivamos por sus flores o semillas las sembraremos en cuarto menguante.
- Es aconsejable sembrar entre luna creciente y luna nueva aquellas plantas que crecen y fructifican sobre la tierra, y entre cuarto menguante y luna nueva las plantas que fructifican bajo tierra.
- Las semillas que tardan más en germinar se siembran en cuarto menguante.
- Las semillas que germinan pronto se siembran en cuarto creciente.
Cosechar hojas, semillas y flores:
- Si las vamos a secar es mejor cogerlas entre la luna menguante y la luna nueva.
- Si se van a usar en el momento las cogeremos entre luna creciente y luna llena.
Fases lunares y el huerto
Luna llena
En esta fase puede haber un aumento de las plagas. Además la savia se encuentra principalmente concentrada en el follaje de la planta, es por eso que crece más rapidamente el follaje, aunque hay menos fructificación que en otras fases lunares.
Luna creciente
Durante esta fase la savia asciende desde las raíces hasta la parte superior de la planta. Si siembras durante esta fase el desarrollo será más rápido, en concreto, el follaje crecerá mucho más que las raíces. Por eso sería buena idea favorecer el desarrollo de éstas. También es más común que las plantas sean menos resistentes a las enfermedades o plagas.
Calendario Lunar 2018
Fuente: www.ecoagricultor.com
www.portalfruticola.com
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