Las almendras, provenientes del árbol Anacardium Occidentale, conocido como marañón, son un frutal nativo de América del Sur. Su cultivo se da principalmente en las regiones de la Amazonia y Orinoquia colombiana, pero ha ganado especial reconocimiento en la costa norte del país.
En la década de los 70, se impulsó la masificación del cultivo de marañón en Colombia, importando material genético de Brasil e India, países líderes en la producción de este fruto. Sin embargo, la falta de seguimiento y un plan de desarrollo subindustrial para estimular el consumo e innovación, limitó el éxito de esta iniciativa.
En la actualidad, las almendras que se comercializan en Colombia provienen principalmente de árboles originados por estos cultivos iniciales o de cruces de sus frutos. Sin embargo, un avance significativo ha sido el desarrollo de clones de marañón por parte de Agrosavia, la corporación colombiana de investigación agropecuaria.
Uno de los clones más prometedores, el Corpoica Mapiria Ao1, ha demostrado un rendimiento notable, con 900 kg de nueces por hectárea al año, a partir del octavo año de crecimiento. Este clon supera ampliamente el promedio nacional anterior de 300 kg/ha y el promedio mundial de 600 kg/ha.
Agrosavia y el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) consideran que el Caribe seco es la región con mayor potencial para la producción de marañón, debido a sus condiciones climáticas y de suelo ideales. El Corpoica Mapiria Ao1 se adapta a regiones con bajas precipitaciones, épocas secas definidas para la cosecha y suelos bien drenados. Estas condiciones se encuentran en departamentos como el Atlántico, Cesar, Bolívar, la media Guajira, las sabanas de Córdoba y el Magdalena.
Ventajas Competitivas del Cultivo de Marañón en Colombia
La producción de marañón en Colombia presenta varias ventajas competitivas, entre ellas:

- Proximidad a los puertos marítimos: Facilita la exportación de nueces crudas a mercados como Estados Unidos, Holanda e India.
- Costo-eficiencia: Requiere sistemas de riego menos complejos, fertilización moderada y alta resistencia a enfermedades, a excepción de la Antracnosis.
- Valor agregado: La nuez de marañón se puede comercializar en diferentes presentaciones, desde la nuez cruda hasta la almendra tostada, lo que permite al productor diversificar su oferta.
Desafíos para el Crecimiento del Cultivo
A pesar del potencial del marañón en Colombia, aún existen desafíos que deben resolverse para lograr un crecimiento sostenido del cultivo:
- Ampliación del registro de comercialización del Corpoica Mapiria Ao1: El ICA debe ampliar el registro para permitir la distribución de yemas directamente desde el centro de investigación en el Cesar.
- Garantizar un suministro mínimo de toneladas de nuez cruda: Se requiere una producción suficiente para justificar la inversión en una planta de procesamiento.
- Reducción de costos de transporte: El transporte de yemas/injertos desde Puerto Carreño hasta la costa atlántica es un factor limitante para el desarrollo de proyectos de gran escala.
El Futuro del Marañón en Colombia
Colombia tiene la oportunidad de convertirse en un líder en la producción y exportación de marañón. El Corpoica Mapiria Ao1 ofrece un rendimiento excepcional, y la región Caribe seca presenta condiciones ideales para su cultivo. Sin embargo, es necesario abordar los desafíos actuales para liberar el potencial del marañón en el país.
La inversión en investigación, desarrollo e infraestructura, junto con la colaboración entre el sector público y privado, son cruciales para impulsar el crecimiento del cultivo de marañón en Colombia. El mercado global ofrece una gran demanda, y Colombia tiene las herramientas para aprovechar esta oportunidad y generar un impacto positivo en la economía nacional.
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