Abrazar un árbol: una terapia ancestral para el bienestar físico y mental

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La arboterapia o terapia de abrazar un árbol, es una nueva doctrina que nos anima a abrazar árboles para dejarnos recargar por su energía y acompasar nuestra vibración con la suya. Esta práctica milenaria, también conocida como silvoterapia, se basa en la creencia de que los árboles poseen una energía vital que puede ser beneficiosa para la salud humana. Aunque pueda parecer una práctica inusual, abrazar un árbol tiene una larga historia y una base científica cada vez más sólida.

Índice
  1. Qué beneficios tiene abrazar un árbol descalzo
  2. Origen de esta terapia
  3. Qué árbol es bueno para abrazar
  4. Los beneficios de abrazar un árbol
  5. Sensaciones a pie de árbol
  6. Terapia natural: arboterapia y balneoterapia
  7. ¿Qué dice la ciencia sobre los efectos de abrazar un árbol?
  8. Consultas habituales

Qué beneficios tiene abrazar un árbol descalzo

Así como está comprobado que caminar descalzo en la tierra tiene sus beneficios, abrazar árboles también tiene sus bondades. Esta práctica puede ayudar a reducir dolores, la presión arterial, el estrés, el insomnio, entre otras molestias.

Los árboles, como los koalas, tienen una conexión intrínseca con la naturaleza. Estos animales se aferran a los árboles de eucalipto para regular su temperatura corporal y evitar la deshidratación. La arboterapia se basa en este principio, aprovechando la energía natural de los árboles para restaurar el equilibrio del cuerpo y la mente.

La arboterapia no se trata solo de abrazar árboles para sentirnos mejor, sino que es una rama más dentro de un tipo de terapia que se emplea hace siglos, pero que se oficializó recién en 1927: la balneoterapia. Esta práctica fomenta la costumbre de frecuentar bosques y lugares naturales para la cura y prevención de enfermedades a través de la naturaleza.

Caminar o reposar entre los árboles, así como abrazarlos tiene muchos beneficios para las personas que sufren de asma bronquial, bronquitis crónica, hipertensión, nerviosismo e insomnio, incluso es sumamente beneficioso para los niños.

Cuando los menores interactúan con la naturaleza muestran mejoras en la salud y bienestar, alcanzan una mejor función cognitiva y emocional en entornos verdes, además, los árboles tienen efectos beneficiosos sobre las afecciones mentales, los trastornos de déficit de atención e hiperactividad. También la depresión, los dolores de cabeza y los tiempos de reacción mejoran, según los estudios que Matthew Silverstone cita en su libro “Blinded by Science”.

La arboterapia afirma que el aire natural de los bosques es beneficioso porque contiene grandes cantidades de iones negativos de oxígeno que estimulan y armonizan los procesos vitales, la psiquis y el estado emocional. Esta se denominan “vitaminas del aire” y en presencia de estos iones el sistema inmune se refuerza, la circulación se activa y los procesos de recuperación se estimulan aún más.

También sostiene que abrazar una especie de árbol en particular tiene sus propios beneficios, por ejemplo: si abrazamos y nos relajamos sobre un arce, este estaría aliviando nuestros dolores, en el causo del sauce ayudaría a regular la presión arterial y fortalecer el tracto urinario. El olmo es bueno para los procesos digestivos, mientras que abeto favorece la curación de fracturas y alivia la inflamación, incluso el pino es considerado un árbol inmortal en la medicina china y posee grandes dones curativos.

Origen de esta terapia

Aunque fue reconocida hace menos de 100 años, esta terapia está basada en prácticas y creencias antiguas, presentes en el entorno Celta. Ellos les atribuían funciones mágicas y religiosas a la naturaleza, con las que tenían una gran conexión espiritual.

Por otro lado, Galeno aconsejaba a sus pacientes pasar más tiempo en los bosques de laurel, Paulino recomendaba a los enfermos de epilepsia dormir a la sombra de los tilos, mientras que Plinio el Viejo prohibía acostarse bajo la sombra del nogal, ya que producía dolores de cabeza.

La naturaleza es sabia, nos provee de todo lo que necesitamos, por eso, escapar debes en cuando a lugares naturales para abrazar a los árboles por algunos minutos y desconectar del entorno, parece una buena alternativa para mejorar nuestro estado emocional.

Qué árbol es bueno para abrazar

¿Habías escuchado alguna vez que abrazar un árbol es una terapia natural? ¡Así es! Cada vez más estudios científicos ven efectos positivos en el cuerpo humano: alivio de dolores, ajuste de la presión arterial, estímulo para curar heridas, mejora del ánimo… Pues bien, lo cierto es que esta práctica es más antigua de lo que puede parecer, exactamente milenios de antigüedad y su origen se sitúa en lo espiritual.

Los beneficios de abrazar un árbol

Muchas son las creencias y religiones antiguas que promovieron la práctica de abrazar un árbol. Pero, más allá de estos misticismos, y quizás con algo de asombro y de sorpresa, la ciencia ha observado beneficios directos en las personas que lo han probado.

  • Ayuda a mejorar la concentración.
  • Reduce los niveles de ansiedad y estrés.
  • Combate pensamientos negativos, como la depresión.
  • Ayuda contra patologías como el asma bronquial, la hipertensión arterial, el insomnio, trastornos de déficit de atención e hiperactividad.
  • Sensación de paz, calma y tranquilidad, así como eliminar los síntomas de la energía negativa.
  • Relajación.

Según los estudios, estos beneficios se deben, en parte, a las vibraciones que transmiten los árboles y que, pese a ser imperceptibles, afectan a nuestro flujo sanguíneo. De esta manera, puede decirse que cada árbol presenta unas ventajas diferentes, tales como:

  • Abeto : reduce inflamaciones, y promueve la curación de heridas y fracturas.
  • Olmo : fortalece la digestión y el estómago.
  • Arce : paliativo, reduce el dolor.
  • Acacia : efectivo para calibrar la temperatura del cuerpo.
  • Higuera : purificar el corazón.
  • Pino : altamente curativo para el cuerpo y el alma. Este árbol ha sido muy mitificado por distintas tradiciones por sus capacidades curativas.
  • Sauce : regula la presión arterial y fortalece el tracto urinario.
  • Espino blanco : ayuda a la digestión y a cuidar del intestino.
  • Cedro : reduce la sensación de calor.

Sensaciones a pie de árbol

Lo que está muy claro para todos es que un árbol transmite paz. Quizás sea porque, cuando pasamos tiempo destinado a la naturaleza (y no a pensar en el trabajo, por ejemplo), nos relajamos. Ir a buscar y abrazar árboles en un paraje natural nos proporciona mucha calma y paz interior.

A eso mismo responde la típica imagen bucólica de leer un libro mientras te sientas a la sombra de un árbol. Imagina en tu mente: aire fresco, distracción positiva, relajación, creatividad y felicidad, ¿a quién no le gustaría?

Terapia natural: arboterapia y balneoterapia

El abrazo del árbol es una terapia natural, que se engloba dentro de la balneoterapia (del latín, referente a los balnearios). Se trata de terapias basadas en la naturaleza, como el propio nombre indica: ya sea con baños en aguas termales, con baños en fango, o pasando tiempo entre árboles, por ejemplo. Como has podido comprobar, es muy sencillo acceder a este tipo de terapias y disfrutar de sus grandes beneficios.

Sin duda, la naturaleza ayuda a cuidar de la salud física y psicológica, de una manera sencilla y sin grandes complicaciones. Por eso, la próxima vez que vayas de excursión no dudes en abrazar un árbol y sentir sus enormes beneficios. ¡Siente cómo tu cuerpo se relaja y desconecta durante el abrazo del árbol!

¿Qué dice la ciencia sobre los efectos de abrazar un árbol?

Muchas son las creencias y religiones antiguas que promovieron la práctica de abrazar árboles. Pero, más allá de estos misticismos, y quizás con un poco de sorpresa, la ciencia ha observado beneficios directos en las personas que lo han probado.

abrazo arbol - Qué árbol es bueno para abrazar

Evidentemente, no es una panacea ni una cura total: un árbol no es un cardiólogo ni tampoco hace milagros. Pero el que sí aporta el contacto con árboles y plantas es una mejora a nivel físico y también mental. Este es el resumen al que llegan autores como, por ejemplo, Matthew Silverstone y su “Blinded by Science”, después de recoger los resultados de varios estudios.

A grandes tiros, la práctica (o para algunos, incluso el ritual) de abrazar un árbol, ayuda a mejorar la concentración, a rebajar los niveles de ansiedad y a combatir estados mentales negativos, como el estrés o la depresión. Según los estudios, esto se debe, en parte, a las vibraciones que transmiten los árboles y que, a pesar de ser imperceptibles, afectan a nuestro flujo sanguíneo. Eso sí, siempre hay que tener en cuenta de no dañar sus cortezas, ya que estas son las que los protegen de enfermedades y parásitos.

Consultas habituales

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