El timbó colorado, también conocido como timbó-pytã, guanacaste, pacará u oreja negra ( Enterolobium contortisiliquum), es un árbol que se destaca por su imponente presencia y su importancia en la flora y fauna de América del Sur. Perteneciente a la familia de las leguminosas (Fabaceae), este árbol se caracteriza por su gran tamaño, su frondosa copa y su peculiar fruto con forma de oreja.
Características del Timbó
El timbó es un árbol de gran porte que puede alcanzar los 30 metros de altura y un diámetro de tronco de 2 metros, aunque se han encontrado ejemplares que superan esta medida considerablemente. Su crecimiento se ve favorecido por la exposición solar, razón por la cual los ejemplares que crecen en ambientes selváticos suelen tener un tronco recto, mientras que los que se desarrollan en zonas abiertas presentan un tronco más tortuoso. La copa del timbó es amplia y de forma hemisférica, proporcionando una sombra generosa.
La corteza del timbó es de color ceniza, lisa en los ejemplares jóvenes y agrietada en los adultos, con lenticelas transversales. Sus hojas son compuestas, bipinnadas, alternas, glabras o ligeramente pubescentes. Cada folíolo alcanza 1 decímetro de longitud y contiene entre 8 y 23 pares de folíolos opuestos, de color verde oscuro en el haz y grisáceo en el envés, lanceolado-asimétricos y mucronados. El timbó es caducifolio tardío, es decir, pierde sus hojas al final del otoño.
La floración del timbó ocurre a mediados de la primavera, formando inflorescencias en capítulo pedunculado, axilares o apicales, de forma globosa, con entre 10 y 20 flores hermafroditas de pequeño tamaño. Las flores son pediceladas, de color blanco o ligeramente verdoso, con la corola tubular al cabo de un cáliz gamosépalo. El ovario es unilocular, multiseminado; el estigma pequeño, y el androceo es monadelfo, con numerosos estambres.
El fruto del timbó es una legumbre subleñosa, de superficie lisa y de color pardo oscuro cuando madura. Su forma circular incompleta, que se asemeja a una oreja, le da el nombre de " oreja negra ". Alcanza los 5 cm de diámetro por 1 o 1,5 cm de espesor. Presenta el mesocarpio subcarnoso y el endocarpio septado. En su interior se encuentran una doble hilera de 5 a 7 semillas, de forma oval, lisas, con el tegumento muy resistente, de unos 10 x 6 mm. El fruto, capaz de flotar, ayuda a la diseminación por hidrocoria, es decir, a través del agua.
Hábitat y Distribución del Timbó
El timbó se encuentra en una amplia área de América del Sur, desde el sur de Brasil, pasando por Paraguay y Uruguay hasta Bolivia y la precordillera. En Argentina, habita en la región del litoral, como la selva misionera y las selvas en galería de la cuenca del río Paraná y de la Plata, en la región chaqueña y en la selva de yungas en su región oriental.
Usos del Timbó
El timbó es un árbol apreciado por su valor ornamental y por la sombra que proporciona su amplia copa, lo que lo convierte en una excelente opción para espacios verdes de gran tamaño y parterres de avenidas.
La madera del timbó es liviana y resistente al agua gracias a su resina, lo que la hacía ideal para la elaboración de canoas por parte de la etnia wichí. El duramen es de color castaño-rosáceo, con la albura amarillenta. Se emplea para aberturas, mobiliario de exteriores, parqué y carpintería de obra y naval.
El fruto y la corteza del timbó son ricos en saponinas, por lo que los pilagá los empleaban como jabón. La corteza contiene además entre un 13 y un 22% de taninos, lo que la hacía útil para la curtiembre del cuero.
La raíz del timbó es tallada en varias comunidades rurales del Paraguay para la creación de diversos objetos: máscaras, estatuas, pájaros colgantes. Frecuentemente son decorados con pintura o pirograbado.
Importancia del Timbó
El timbó es un árbol fundamental para la flora y fauna de América del Sur. Su presencia en los ecosistemas contribuye a la biodiversidad, proporcionando alimento y refugio a una gran variedad de animales. Además, sus frutos son dispersados por el agua, lo que permite la expansión de la especie. El timbó también es un importante recurso para las comunidades indígenas, que lo utilizan para diversos fines, desde la elaboración de herramientas hasta la creación de artesanías.
Conservación del Timbó
Debido a la deforestación y la pérdida de hábitat, el timbó se encuentra en riesgo de extinción en algunas zonas. Es importante promover la reforestación y la conservación de este árbol para asegurar su supervivencia. Además, es necesario concientizar a la población sobre la importancia del timbó y su papel en el equilibrio de los ecosistemas.
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